
Por Alejandro Alarcón
Catalina Paz Garcés Rondanelli, joven estudiante de periodismo, a sus 26 años viene por la revancha a la vida universitaria. Compartió unos pasajes de su vida conmigo, los cuales intentaré mostrar de la manera más precisa posible en esta entrevista.
Proveniente de Chillán, donde vive con su madre, esta chica ha debido dejar su hogar para vivir en Concepción y así lograr su meta de convertirse en una gran periodista. Catalina ha emigrado desde
Catalina Paz Garcés Rondanelli
2.- ¿Tu no eres de Concepción verdad?
No, yo soy de Chillán
3.- ¿Y allá vives con...?
Con mi mamá. Bueno, ahora que estoy estudiando vivo acá.
4.- ¿Por qué estudias periodismo?
Cuando entré a estudiar, sospeché que podía ser lo mío, pero al pasar el tiempo, me convencí de que realmente es. Aparte de que he trabajado en medios de comunicación y siento que no puedo hacer otra cosa, me gusta mucho y se complementa con mis pasatiempos.
5.- ¿Cuál es la rama del periodismo que más te gusta? ¿Radio, Televisión, Prensa escrita, Institucional?
He trabajado en periodismo institucional y me gustó mucho, pero cuando entré a trabajar a la radio me fascinó. Me gusta mucho escribir, pero me gusta más la radio, es lo que me quita el sueño.
6.- ¿Alguna influencia para estudiar periodismo o fue una decisión propia?
Me influenció un muy buen amigo, me ayudó a desechar derecho cuando todos me decían que estudiara eso. Pero con mi amigo descubrí que tenía condiciones para ser periodista y que tenía que hacer lo que yo quisiera, no lo que me dijera el resto.
7.- ¿Y quieres vivir de esto o complementarlo con algo más?
Mira, yo toco piano, soy concertista y lo grafico de la siguiente manera: El periodismo es el oficial y el piano es mi amante, mi válvula de escape, mi compañero. El piano se puede complementar con el periodismo, porque por ejemplo, una critica de piano, un periodista tiene que hacerla, un músico no puede. Creo que por ahí va mi especialización.
8.- El cambio de Universidad ¿Por qué?
Fue porque tuve un problema de salud bastante serio y en
9.- ¿Fue acertada la decisión o habrías elegido otra casa de estudios?
Estuve en conversaciones con otras universidades, pero de Santiago, lo cual significaba irme con todo para allá. Por otra parte no tenía muy buenas referencias de
10.- ¿La relación con los compañeros cómo es, o sea, una mujer grande con puros “pollitos” por llamarlos de una forma?
Mira, me siento un poco “tía” de mis compañeros, es verdad, hay 6 ó 7 años de diferencia, pero creo que todos son muy buenas personas, todos tienen algo especial, son muy cariñosos, lo cual me ayuda a desarrollar una faceta que no demostré en la pasada vida universitaria. Era más introvertida y siento que ahora, al estar más abierta a conocerlos, trato de ser un aporte para todos.
11.- Y que en tan poco tiempo los compañeros tengan tan buenas palabras hacia tu persona ¿Qué se siente?
Es súper emocionante, fue una sorpresa tremenda, fue un regalo, como un alimento para mi alma. O sea, qué rico que proyecte lo que soy, lo que yo tengo, lo que yo guardo en mi corazón.
12.- Ahora el tema del arte, el tema de la música, el piano. ¿De dónde viene eso? ¿Desde cuándo?
Ufff… de toda mi vida. Cuando yo era chiquitita, tenía 3 años y mi hermano iba al jardín, yo tenía uno de esos pianos de 8 teclas y cuando mi hermano llegaba y cantaba las canciones que le enseñaban en el jardín, yo las sacaba por oído. Ahí fue cuando mi abuelita paró la oreja y me inscribió en una academia de piano, di mi primer concierto a los 5 años y estudié piano hasta que salí del colegio. Luego dejé un poco de estudiar por el tiempo y aparte que me venía a Concepción, pero nunca deje de tocar. Estando aquí, descubrí la guitarra, aprendí a tocar sola y cuando ya me aburrí de tocar las canciones de los demás, empecé a escribir mis propias canciones. A estas alturas ya tengo muchos temas propios
13.- Y si no hubiese estado la abuela, ¿habría existido
Quizás también, pero lo que hizo mi abuelita fue como la proyección de su historia. Cada vez que me siento en el piano y muevo mis deditos, tocar el piano es recordarla a ella y homenajearla cada vez. Dios me dio el talento y mi abuelita lo potenció.

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